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¿Dónde está mi infancia?

21 noviembre 2010

Estos días he estado pensando mucho acerca de la infancia en general, particularmente a partir de esa edad en la que crees que eres feliz, que los problemas que existen son meras cosas y que todo lo que te rodea no cambia. Se está poniendo de moda volver a ver series de dibujos animados o escuchar sus canciones, y supongo que no importa de qué generación seas que siempre las vas a recordar. Eso me hace pensar en que hubo mucho tiempo que no existían dichas series, no existía la TV, pero sí los libros y los relatos orales, canciones populares, etc. Cada uno puede recordar su infancia como quiere. Nos acercamos a fechas navideñas donde la gente acostumbra a ser más feliz o a intentar serlo, y sobretodo para los niños que lo viven muy inocentemente y disfrutan lo que para ellos es la magia. Cada cultura tendrá sus fechas de celebración en el que se regalan cosas. Pero todo aquello que va destinado al público infantil viene de un filtro adulto, los dibujos los hace gente adulta, los dobladores son gente adulta, los que inventan cuentos fueron gente adulta. Entonces ¿qué es ser un infante?

Desde que tenemos unos 5 años hasta los 10 o quizás más, en esta sociedad en la que la gente que lee este tipo de blogs y tiene internet en casa o en un local cercano, celebramos cada vez más la navidad de igual manera, y vemos los mismos dibujos y acabamos recordando casi lo mismo vivas donde vivas del mundo. Me cuesta pensar en esos adultos que de una manera u otra se comunicaban con nosotros haciéndonos ver que eran muy felices y que así sería siempre pero que en realidad, por ejemplo, el que iba a doblar tu serie de dibujos favorita, el día que lo hizo, quizás esa persona  pensaba en matar, en porno, en emborracharse, en drogarse o cosas así, en que la vida es una mierda y que no le gusta de lo que trabaja por qué cree que cobra muy poco y sencillamente odia a los niños, igual que la cajera de los grandes almacenes de juguetes o el rey mago o Santa Claus disfrazado, que era alguien que no tenía empleo y solo le quedaba falsear una sonrisa y buenas intenciones para alguien que realmente SÍ creía en la magia y la felicidad, nosotros los ex-niños.

Luego llega el día en que te haces mayor, de repente te cuentan que muchas de las cosas que te vendían como real eran totalmente falsas, que detrás de aquello había todo un negocio. Que a miles de kilómetros de donde tu madre compraba un balón de fútbol o una muñeca, había otros niños perdiendo su infancia fabricándolo para ti, y nadie te contaba esa parte de la vida. Luego los adultos eran capaces de quejarse sobre su sueldo y situación. ?Y no es la mentira de la infancia una triste metáfora de la vida de la sociedad actual, en el que constantemente nos venden cosas materiales para complacer a las partes intangibles como la felicidad, la libertad o el amor?

No sé expresar qué tipo de sentimiento acecha dentro de mi al pensar en todo esto, me siento en parte un hipócrita, a la vez que triste y recordando las partes felices me hacen de nuevo feliz, aún sabiendo que es mentira. Pero otra vez, todos lo sabéis y de alguna manera u otra esquiváis el ataque en el que os dicen que todo lo vivido en tu infancia era una gran mentira, que quizás tus padres delante de ti te daban unas ilusiones de alguien mágico que arreglaba el mundo por la gente que se comportaba bien y tu no tenias que preocuparte de los pobres pues sabias que si se habían portado bien serian recompensados por ello, y luego esos padres paseando por la calle contigo y un mendigo se acerca a pedir una moneda te apartan de él como si te fuera a matar.

No pretendo deprimir a nadie por lo que explico, aunque se que puede provocar a momentos esa sensación, pero es algo de lo que mi interior necesitaba compartir con el resto de esta hipócrita sociedad del que yo soy miembro. Dibujos, juguetes, cuentos, canciones… todo aquello nos vendía felicidad, nos prometía felicidad eterna y recompensación por el buen comportamiento, y yo me pregunto ¿dónde está el fruto de mi infancia?

Ahora solo nos queda seguir adelante con esta sociedad sabiendo que nos vamos a auto-engañar hasta morir y mentir a nuestros futuros hijos, nietos o seres de la infancia. Juguetes corruptos, dibujos falsos, cuentos irreales, mentira tras mentira. La típica comparación de ponernos un caramelo delante y no nos lo dejan probar, a nosotros nos metieron esa ilusión en el cuerpo y un día de repente desaparece el mundo que tenías dentro de ti para convertirse en un infierno de la lucha por ser el mejor en todo, tener lo mejor de todo y demostrar constantemente lo que no quieres ser pero debes ser. Habrá quien lo haga más y quien lo haga menos, pero todos formamos parte de ese mismo saco.

Me gustaría romper de una vez ese saco y dejar de mentirnos. ¿A caso es tan triste nuestra existencia que constantemente inventamos falsas ilusiones para complacernos por nada? ¿Qué absurdidad es esa? No culpo a nadie por querer ser feliz y no querer pensar en niños muriéndose de hambre en África mientras uno come pollo asado o un buen caldo caliente, o que sabes que vas a recibir regalos mientras otros recibirán (si así fuera el caso) un médico que les dirá que tienen el SIDA y que morirán pronto. De verdad, no os culpo y no me culpo por querer creer en aquello que me educaron de pequeño, como todos hacemos, pero ser consciente de la realidad es lo que seguramente nos haría evolucionar y cambiar muchas situaciones pero que de una forma u otra tapamos para que lo hagan los demás y que llevamos haciendo desde hace centenares de años.

Todo afecta, el respeto por la vida, la naturaleza, el bien y el mal, a tu raza, la humildad, los principios, los ancianos y la infancia. Nada se escapa de esta trampa que cada día se hace más compleja, y he de confesar algo, escribir esto no me ha sido fácil, después de minutos de llanto y pensamientos horribles, de no querer entristecer a conocidos, del dolor que siento en el corazón cada vez que tecleo una letra sabiendo lo que soy y lo que me rodea. Es el post más difícil que he tenido que escribir, soy muy sincero con esto y os pido perdón. Os deseo un feliz reencuentro con vosotros mismos y que la humanidad pueda encontrarse algún día andando juntos en el mismo camino de ese respeto, sin importar el país, la cultura y el color que seas.

P.D: Como veréis la imágenes no corresponden demasiado con el contenido de los párrafos que van seguidos como de costumbre, pero no hay imagen posible para reflejar lo expuesto, así que he decidido por poner estas que creo que te pueden hacer reflexionar si las miras y sobretodo si intentas reproducir lo que ves aquí en la realidad.

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11 comentarios leave one →
  1. 16 octubre 2013 6:24

    Es bastante cierto, lo que dices es hiriente, pero un niño no tiene la culpa del estado en el que este su mundo, si el niño no puede soñar, o querer alcanzar un mundo mejor se quedara vacío y se sentirá derrotado y su vida probablemente se pierda, como tu estas sintiendo. Ni el extremo rosa o el fatalista, no hay que vivir en una burbuja pero hay que tener esperanza y fe, sólo así se puede seguir viviendo.

  2. Gerardbs permalink
    30 noviembre 2010 19:43

    En primer lugar quiero decir que para mí es un tema muy complicado debido a la gran frustración que me genera el hecho de sentir tanta tristeza en este momento y a la vez sabiendo dentro de mí que hay algo que me obliga a vivir de esta manera que tanto me entristece. Ha sido muy curioso porque ayer mismo, antes de leer el post, estaba hablando en el coche con un familiar sobre la gran mentira por la cual estamos viviendo y como (al menos algunos) nos auto-engañamos falsamente haciéndonos creer que nos proporcionará la felicidad cuando en realidad sabemos que este modelo de vida es una puta mierda.
    Dicho esto, después de haber leído el post publicado y vuestros comentarios he intentado reflexionar pese a mi estado de ánimo y una de mis conclusiones es que tengo la sensación de uno de lo errores que se comete es la de creer que la única forma de incentivar la imaginación y hacer feliz a un niño se reduce simplemente a la mentira. Pienso que si siendo pequeños nuestros educadores hubieran sabido utilizar la imaginación sin recurrir al engaño (lo más fácil y tirado, típico) ahora seríamos mucho más felices, y, al menos yo, no sentiría la frustración y la tristeza de ser tan parte de algo y a la vez querer repudiarlo. Se puede ser muy feliz sabiendo que los reyes son tus padres, y también puede ser un acontecimiento muy mágico, todo depende del arte y imaginación que quieran emplear tus padres para ti, y ya de paso desde muy pequeños aprendemos a valorar a nuestros padres por sus esfuerzos y no a otros individuos que ni tan siquiera existen. Siguiendo con este tema, si un niño es tan imaginativo que hemos dicho todo, creo que hay MUCHAS otras alternativas antes que el engaño, como por ejemplo, un simple juego como buscar los regalos, adivinar que son para poder recibirlos, no sé, el que cada uno elija. De este modo, el niño sería feliz, no viviría de una mentira que le causará frustraciones en el futuro, con el juego está ejercitando su intelecto, y también, se le puede explicar la cruda realidad (obviamente de la forma más adecuada para no traumatizándolo) para que ya desde pequeño empiece a enfrentarse a las realidades de la vida. Si nos hubieran dado esta educación, no estaríamos nosotros hablando de esta tema y sientiéndonos como lo estamos haciendo en este momento, por eso me sorprende que algunos de vosotros continuéis defendiendo la mentira cuando estoy seguro que también os ha afectado de alguna manea u otra. Quiero dejar muy claro a pesar de todo esto no tengo nada en contra de mis padres ni de los vuestros y estoy orgulloso de los míos , ya que estoy muy convencido de que en todo momento han hecho las cosas pensando que era lo mejor para nosotros (en este caso hablo por mí) y a pesar de las consecuencias nos hicieron felices en nuestra infancia (aunque continuo estando en contra de la mentira, que quede claro).
    Por último gracias a todos por el post y vuestros comentarios ya que me habéis ayudado psicológicamente a llegar a mis conclusiones, aquellas que me hagan sentir más feliz y me ayuden a actuar correctamente en un futuro.
    Saludos

    • Rogaveowl permalink*
      30 noviembre 2010 19:58

      Gracias a ti por leer el post.
      Bueno, desde mi punto de vista has sabido retratar con tus palabras esa frustración y tristeza que dices tener, y eso da más credibilidad al comentario, que por otra parte, me siento muy identificado. Hay un punto que sobretodo, la parte de culpar a los padres por mentirnos, dile padres, dile familia y quien sea, ellos no tienen la culpa de estar en este engaño al igual que nosotros, los padres quieren a sus hijos y harán lo que sea para que sean felices, lo que pasa es al movimiento masivo que hasta a ellos les alcanza, siempre he pensado que para no querer a unos padres, o familia, ellos han tenido que ser realmente malos, que no hayan dado ni una pizca de amor, cuando lo más bonito es poder amar a tu familia más directa.
      Y también buena idea esa del juego en vez de la mentira, a ver si la gente toma nota. Por qué lo incomprensible aquí es querer autoengañarse, vale que he podido aceptar que se haga de vez en cuando, pero como algo fijo y establecido por la sociedad es intolerante, además que se ve que cada vez hay más fiestas para estos autoengaños, más infelicidad y depresión, más fiestas autoengaño . Es la norma de esta sociedad, quien SEPA la verdad y QUIERA participar, va a ser un hipócrita le guste o no, y el que se ofenda por ello, más razón nos va a dar para llamarle así, pues no se trata de un insulto, es la pura verdad, y los primeros hipócritas en muchos casos somos nosotros, hay que saber reconocer las cosas por su nombre.

  3. FreeWildHorse permalink
    26 noviembre 2010 17:23

    Los niños no son tan conscientes como los adultos, eso es normal, están solo en el principio de sus vidas. Los niños normalmente, son inocentes y con una gran imaginación y eso es bonito. No me gustaría aprovecharme de su inocencia para ocultarle toda la realidad, pero hay cosas, como la navidad, ya que se comenta, que des de mi punto de vista es mas bonita vivirla engañado. Se que un niño podría vivir una navidad feliz sabiendo que los reyes son los padres des de un principio. Sólo que yo recuerdo lo feliz que fui pegando ese tronco y como me sorprendía ver que cagaba regalos. A mi, personalmente me mereció la pena esa mentira. Viví y vivo la navidad con esa esencia de magia y fantasía, aun sabiendo ahora que nada de eso es cierto, y por eso mismo se que un niño consciente de la realidad también podría vivirla feliz, pero personalmente el hecho de que viviese engañada me hace seguir viendo la navidad como algo tan bonito. Y aun así yo era consciente de que habían otros niños que no tenían esa suerte, ya que mis padres y en el colegio nos lo contaban, y cada año se hacían recolectas de juegotes, colores, etc, para los niños del tercer mundo, injusticias las hay todos los días del año, por desgracia.
    En fin, que es una tradición muy común pero todos tenemos el derecho de decidir si queremos engañar o no a nuestros hijos, yo personalmente lo haré, y que lo haga no significa que le oculte todos los demás tópicos.

    • Rogaveowl permalink*
      26 noviembre 2010 18:34

      Y hasta cuándo ese engaño? Hay una edad determinada? Si te lo preguntan ya a los 4 años, seguirás mintiendo hasta que a ti te de la gana decir la verdad?
      Tu opción, a ver que me quede clara, es que quieres engañar a tus hijos por qué a ti también te lo hicieron? Que quede claro que no intento ridiculizar lo que pretendes hacer, simplemente quiero una descripción de ello. Aunque más vale solo mentir en navidad que no constantemente, pues eso los adultos lo hacen siempre. Por ejemplo, cuando muere alguien, como se hacen los hijos y otras tantas. El post no se trata de la Navidad, esta celebración se hace aquí, pero en otros lados no, no importa qué celebración decida cada persona para tomarse un paréntesis para mentirse y creer se feliz, es la cosa en sí la de mentir a gente inocente y lo más fuerte la de autoengañarse. Precisamente una persona que ha visto muchas películas de Disney, en ellas se ve como malo mentir, por ejemplo en Pinocho, Dumbo..etc. pero si nos animan a vivir la imaginación a través del entendimiento de la realidad y hacer esa transición más normal y no tan traumática.

    • 16 octubre 2013 6:33

      Es que al final de cuentas la mentira no importo, lo que te hacía feliz era el amor y el calor de la familia.

  4. 26 noviembre 2010 14:40

    La infancia es el período en el que se forman los seres humanos que finalmente tienen que llevar la sociedad a cuestas. Si a todos los niños del estado del bienestar occidental los expones a la realidad 100% dura, tal y como es, estos niños no van a llevar consigo esos ideales de comprensión, respeto, y equilibrio (todos mentira, pero necesarios para convivir) sino que se convierten en pre-adultos malhumorados, tristes, rebotados, y apáticos. La infancia se enmascara, pues, en la sociedad occidental, con esas falsas fachadas para protegernos de nosotros mismos, y del resultado mismo de ello: creamos pequeños monstruos con métodos que pensamos que jamás darían ese resultado.

    Es la paradoja de la madurez: nos volvemos como jamás quisimos volvernos, y educamos a nuestros hijos de la misma manera, para que no les pase lo que, inevitablemente, les pasará: el desencanto, el tedio, la tristeza, el “desencís”.

    Pero yo quiero romper una lanza a favor de la voluntad quijotesca de la humanidad: nos empeñamos en crear mundos distintos al mundo crudo y gris, nos empeñamos en fabricar sueños porque sabemos, en el interior de nuestros corazones, que es posible ser feliz con simpleza, pero eso implica libertad, y la libertad, como siempre, asusta. No me parece mal que intentemos, por todos los medios, ser felices a costa de mentiras. Porque en la actualidad, y acorde con el sistema en que vivimos, no hay otra salida. Y no veo viable que se cambie el método educativo respecto a los niños, porque antes tenemos que cambiar nosotros de una forma demasiado radical.

    La navidad, pero, es el paréntesis legal que nos permitimos para no pensar. Yo jamás pensé que echaría la navidad tanto de menos como llego a echarla. Echo de menos pensar no pensar en lo malo del mundo, pensar solamente en un instante, un instante en el que cualquier cosa puede suceder. Y puede parecer una moñada, pero en realidad, ese instante es posible los 365 dias del año, lo que pasa es que no nos acordamos. El desencís se va si uno quiere, la infancia vuelve si uno quiere, la diferencia es que, quizas en lugar de basarla en NUESTRA VOLUNTAD, NUESTROS OBJETIVOS, pudiesemos basarla en amar a los demas, amar a la tierra, amar la vida. En definitiva, que un pasito adelante sería cambiar esos anuncios de Giocchi Preziosi por canciones de navidad, o por antiguos cuentos y leyendas perdidas en el tiempo. Y recordar, que al fin y al cabo, el simbolo de todo esto tan maaaaalo y feo capitalista que representa la navidad, era un árbol, pues ese árbol era la vida y la comunidad, la tribu, el amor y la naturaleza. Al final, la madre se encarga de recordartelo, aunque sea subconscientemente.

    • Rogaveowl permalink*
      26 noviembre 2010 15:31

      ¿Por qué la realidad tiene que ser dura? Expones a la realidad, que obviamente, es diferente para cada uno. ¿Dura? Depende, puede no serlo, conozco gente ahora mismo que sus padres no les han hecho creer en los reyes magos, por ejemplo, y que son conscientes de todo aquello de la pobreza y todo eso, ya sabes, y ya son adolescentes, y lo son igual que el que fue engañado, pero con el plus de no tener esa desilusión y el querer luchar por lo que ellos consideran injusto. No son malhumorados, tristes ni nada de lo que dices, te equivocas si intentas generalizar. Se puede tener una infancia feliz siendo consciente de la realidad, todo depende de como trates al niño ante esa realidad, si le dices que es peor por vivir en esta sociedad mientras otros mueren de hambre, obviamente, se va a traumatizar. Pero cuantos malhumorados hijos de puta pre-adolescentes conoces que han tenido reyes, papa noel, cumpleaños, halloween y todas las fiestas y regalos posibles? Lo sabes, y SON MUCHOS. Nada es excusa para engañar.
      Creo que confundes vivir feliz a través de la creatividad y el arte que a través del engaño y cuento. Un niño ESTÁ SEGURO que existen los reyes magos, hasta pueden creerse que existan mundos y seres fantásticos. ¿Y por qué lo creen? Fácil, nadie les dice lo contrario, y se les amenaza en plan: si no te llevas bien el coco te comerá. ¿Así educamos a un niño feliz, para que a base de asustar sea un erudito? NO JODER! Hay de todo en este mundo.
      Que seamos capaces de imaginar situaciones, mundos, seres y todo lo que en nuestra imaginación podamos, es precisamente lo que dices, para evadir momentáneamente la realidad, puedo aceptar eso, pero no puedo aceptar que acabes como Quijote creyendo lo que NO eres. Y que nadie me venga con eso de “cada uno es lo que quiera ser”. Mentira, si eres y has nacido se humano, ya te puedes imaginar que eres un licántropo, una silla o un superhéroe que nunca lo serás. A base del entendimiento y la consciencia de lo que nos rodea, indagar en el por qué de las cosas, ahí podremos solucionar algo, pero la gente se engaña, se aparta, se evade de ello constantemente, entonces ¿cuándo esperamos a solucionarlo? Ah, que quizás no hay intención de hacerlo, pues más hipócrita me parece solucionar los problemas que a uno le rodean y estar huyendo constantemente.
      Da igual lo traumatizado que estés, da igual lo importante que sea una cosa u otra, hay momentos en los que uno tiene que hacer lo que hay que hacer, necesidades vitales, y una de ellas es afrontar lo que se te pasa por el camino. Es comprensible esconderse, no saber como enfrontarse, equivocarse, tener miedo… pero no es nada malo hacerlo de vez en cuando, pero todo pasa si muestras tu cara a todo esto.
      Que cada uno coja el paréntesis cuando le de la gana, ¿es que encima también tenemos que no pensar al mismo tiempo? Ya te están diciendo cuando hacerlo, así que no sé hasta qué punto la gente lo hace por qué cree que es su propia decisión. Eso también es de los problemas que hay que afrontar, de aquí a escribir un post como este.

      Lo del árbol parece muy ancestral, sí, pero no es así como la gente lo ve, sino como algo material que hay que poseer y que cada uno tenga el más grande, ya se convierte en la competición de siempre, y te digo que un niño educado en la forma de ver las cosas como lo que son, por mucho que los demás niños QUIERAN Y QUIERAN, aquél es capaz de decir “a mi no me importa tener un árbol, mientras mi familia esté bien nada importa realmente”. Esto que digo si suena a irreal, pero he conocido a niños que han dicho cosas similares. Quizás acaban teniendo el más pequeño de los árboles, pero le darán y rendirán más importancia y culto pues seguramente fueron ellos con sus padres, familia o tribu que fueron al bosque a buscarlo, incluso si por la zona hay un árbol en particular que representa la unión de la familia, pues ni poseerlo es necesario.

      Insisto que no hay excusa para engañar a los niños (y a nadie), para tener la infancia que muchos hemos tenido, y que autoengañándonos la queremos recrear para pensar que todo era como cuando no eramos conscientes de aquella realidad. Cuando la gente empieza a vivir su mundo a su manera, es cuando pasa lo que está pasando cada vez más, ser de la misma especie para no poder sentirte identificado con ninguno de ellos y ver que parece que seamos de planetas diferentes.

  5. Elena permalink
    23 noviembre 2010 21:06

    En varias ocasiones he pensado en eso, a veces me he preguntado ¿cuando dejé de ser una niña para convertirme en una adulta?. Lo cierto es que recuerdo mi niñez como algo muy bonito, muy tierno, y debo decir que mis padres siempre intentaron explicarme la parte “negativa” de las cosas. Por ejemplo en navidad siempre intentaban que fuera consciente de que mientras yo tenía miles de regalos por esas fechas, muchos niños iguales que yo en cualquier otra parte del mundo no podrían ni si quiera tener un triste regalo. Eso a mi me hacía pensar y creo que muchos de nosotros, si tubimos la suerte de que nuestros padres nos explicaran estas cosas, no nos convertimos nunca en niños mimados. Por otro lado cuando somos niños somos “capaces” de demostrar con mucha más facilidad (es parte de nuestro instinto) aquellos aspectos más instintivos del ser humano, como el miedo, la tristeza o la envidia. Y precisamente a la envidia me refiero; tus padres te pueden decir misa que si fulanito recibe una superbici para navidad, tu querrás una mayor. En fin, sea como sea, creo que nuestro deber como adultos es dejar que los niños vivan su infancia lo más “puramente” posible, es decir, dejarles disfrutar de su inocencia, pero NUNCA, y repito, NUNCA mintiéndoles descaradamente o haciéndoles creer que son lo más importante, porque esos niños mimados e insolentes son los que se convierten en lo que luego llamamos por la calle “un gran gilipollas” xD.

    En fin, si algún día llego a tener hijos intentaré, como madre, que tengan una infancia, simplemente eso, que sean felices y disfruten de su inocencia pero SIEMPRE hasta un límite.

    Es un gran tema sobre el que reflexionar!

  6. Pedro permalink
    21 noviembre 2010 19:18

    Es cierto, de pequeño crees que el mundo es perfecto, todo de color de rosa, ideal, que no existen los problemas, eres ingenuo e inocente. Al crecer te das cuenta que no es así, te das cuenta que no es todo tan perfecto, que hay muchos problemas, pero ya que de mayor hay tantos tantos que para que tenerlos ya de pequeño. Hay que dejar que los niños crezcan en un mundo de imaginación lleno de fantasia, ya que es la base de lo que seremos de mayores. Aunque también es bueno que poco a poco se vayan dando cuenta de las cosas porque así no se decepcionarán. Aveces se echa de menos la infancia pero sin ella no estariamos aqui con nuestras vivencias y experiencias. Somos lo que somos gracias a lo que hemos sido.

    • Rogaveowl permalink*
      22 noviembre 2010 0:16

      Está bien tu comentario pero veo que tu mismo te has dado cuenta que algo está mal en la frase “Hay que dejar que los niños crezcan en un mundo de imaginación lleno de fantasia, ya que es la base de lo que seremos de mayores.” No hay que dejar que crezcan en un mundo de imaginación solamente, y aún menos de fantasía, deben formar parte de su rutina para la creatividad, pero deben estar fundamentada en la realidad y la verdad, miles de niños de culturas sin mentiras y con explicaciones no traumáticas para ellos de mayores siguen teniendo una base, de hecho una mejor base que el que creía en algo que luego le destrozan. ¿Por qué decir que cuando alguien muere va al cielo (y hablo de gente no religiosa? ¿Por qué contar que hay seres humanos mágicos capaces de dar regalos alrededor del mundo en solo una noche? Dar una explicación acorde a la consciencia del niño para explicar que alguien ha dejado de vivir, poner ejemplos como cuando se les muere un pez, o matan a una hormiga, diciendo que la muerte es parte esencial en este planeta y no es para nada malo, y que una vez mueres no vas a ningún sitio. Luego, para los seres, perfectamente se puede ser feliz dando regalos unos a otros dentro de una comunidad, tribu o sociedad, no hace falta dar el mérito a un ser irreal para luego la desilusión, la ilusión que llegue el día en que tus padres, familia o amigos te darán el regalo y por saber qué será ya está bien, te hace feliz igual.

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